Mi querido Sr. Lobo
Encontré su carta, tal como la dejo ahí a la vista. No imagine en mi vida que sería capaz de sentir algo así por mí. Creí que solo yo podría sentir tanto y que, en su duro, salvaje y hermoso corazón no tendría lugar para mí. Su dura coraza logre atravesarle. He venido, no por la recompensa que pusieron a su cabeza. Lo material no me interesa. Anhelo algo más valioso que el vil metal. Anhelo algo que usted me ha dado, su tiempo. Le agradezco lo compartiera conmigo, pues es lo más valorado y lo que mas atesoro. Mi tiempo a su lado. He venido a buscarle, la distancia que cree entre ambos no logro alejarle, mas bien pareciera lo contrario. Cuanto mas lejos estuve de su lado, más me ha acompañado. Además, deseo contarle, no creo en las casualidades. No fue casualidad encontrarle así como no es casualidad nuestra historia. Mas debo advertirle, no soy su niña de capa roja. Usted conoce muy b...